domingo, 13 de julio de 2008




La plenitud sexual del hombre se da entre los 15 y los 20 años. Eso quiere decir, amigo adolescente, que estas viviendo tu plenitud. Tu polla nunca sera tan dura ni tu corazon tan vigoroso.

Lamentablemente para ti, amigo adolescente, hoy por hoy no sabes follar.

¡¿Como que no se?!, te preguntaras escandalizado. ¡Pero si slo hay que meter la polla y apretar las tetas!

Ay, pobre idiota adolescente... Cierra un momento la pestaña de
petiteteenager y escucha mis consejos de señor incipientemente viejuno.

Es probable que a tu insolente edad creas que cualquiera vale para follar contigo, ¿verdad? Bien, pues eres un perfecto gilipollas. Como descubrirás a lo largo de tu vida, sólo un mínimo porcentaje de tus parejas sexuales habrán resultado satisfactorias (1 de cada 10, según una contrastada media). Esto no tiene nada que ver con el tamaño de tu polla. Ni con el grosor. Ni con la presión ejercida en las tetas (que sepas que si aprietas mucho les duele).


Lo más probable es que tus primeras experiencias sexuales cumplan tus expectativas (vaciarte las pelotas y contarlo luego), pero como comprenderás con los años, el sexo puede ser mucho más que eso.


El sexo, tal y como tú lo practicas, no es muy diferente a una partida de tenis en el Wii Sports. Yo te estoy abriendo las puertas a una final de Wimbledon. Piensa en esa pasión. En esa elegancia. Porque follar, amigo adolescente, puede ser épico.


Hoy por hoy quizá te pareza que hacerle un dedo en el portal a la hija de la quiosquera ya es lo suficientemente épico. Créeme, no lo es. Te darás cuenta.


Ahora olvida todo lo que te he dicho y diviértete. Sal esta noche, mete la polla en cualquier parte, fóllate a cualquiera en el capó de un coche como si el mundo se acabara mañana. Pero piensa que también tú, idiota adolescente, te harás viejuno.

Y un día, vete tú a saber porqué, te acordarás de aquellos polvos desastrosos. Y te dará vergüenza, y te preguntarás qué habrá sido de aquellas parejas sexuales, y cómo recordarán ellas aquellos encontronazos urgentes y vulgares.


Afortunadamente para ti, en seguida dejarás de pensar en eso. Porque tu cabeza, sin quererlo tú, se irá a aquella noche en que, cubierto de sudor, libraste aquella épica final de Wimbledon. Y cómo, al acabar, te abrazaste a tu adversario.



Pero que razon tiene este tio....

domingo, 22 de junio de 2008

Cafes...

Cafe amargo:

El camarero sirve un cafe americano (Cafe solo con mucha agua) y el cliente le pide que le haga entrega de hasta 7 azucarillos mas, los cuales arroja dentro de la taza en la que se encuentra su humeante cafe, no obstante el camarero se estraña de que el cliente, tras depositar tanto azucar en la taza, no de vueltas al cafe para facilitar la mezcla entre el azucar y el negro liquido.

Movido por la curiosidad el camarero decide preguntarle al cliente por el motivo por el cual no revuelve el cafe. El cliente contesta que le gusta el cafe amargo.

Cafe emplatado:

Un camarero con poco pulso sirve un cafe con leche en una mesa, la taza se encuentra apoyada sobre un platillo que es agarrado por el tembloroso camarero.

El cafe llega a su destino con mucho de su contenido derramado sobre el platillo, tras depositar el cafe sobre la mesa en la cual se encotraba la clienta que esperaba el cafe, percibe cierto reproche en la mirada tras percatarse en la piscina de cafe que se habia formado en el platillo.

El camarero se dirige a la clienta y le dice que cuando se acabe lo de la taza, puede seguir con lo del platillo.

Cafe Italiano:

Un cliente trajeado se acerca a la barra, solicita la atencion del camarero y pide un Expresso en voz alta y clara no sin añadir a su acentuación un ligero tono italiano.

El camarero se da la vuelta, mira fijamente a el cliente y le pregunta que si es italiano a lo que el cliente le contesta que no, el camarero le da unos golpes amistosos en el hombro y en tono paternal le dice: ..."entonces, tu majete, lo que quieres es un cafe solo"...

Cafe capuchino:

Una clienta con un traje de marca pide un cafe capuchino a el camarero, el camarero se rasca su calva peinada con cortinilla, se rasca su panza cubierta por una camiseta de de tirantes llena de lamparones, mira hacia la maquina de cafe que tiene ronchas de oxido, manchas de cafe y de leche secas las cuales delatan una clara falta de mantenimiento y limpieza, vuelve a mirar a la clienta tras la mugrienta y aceitosa barra, se rasca sus peludos hombros y le contesta a la chica: ..."bonita, tu te has perdido... ...¿no?"...





Bueno, y eso es la historia de los cafes...

jueves, 19 de junio de 2008

VERGUENZA AJENA

Bien, sentir verguenza ajena es avergonzarse del comportamiento de un conocido/amigo/novi@ mientres este, o esta, hace algun gesto, o acto ridiculo.

Definido eso, es lo que soleis sentir cuando estais a mi alrededor. Soy un experto en estas cosas, y lo mejor de todo esque, yo no siento la verguenza, sino tu... tun tun tun.

Es algo inexplicable, y me mola hacerlo, porque se que os sentis raros, y observados. Y a mi, eso, me hace gracia. No entiendo porque la gente tiene que pensar en que es lo que pensaran los demas, si hacen algo. Haz lo que te salga de los cojones, cuando te salga de los cojones y a tomar por culo.

Ale, a petaros
Bueno......Hola....

Soy el Señor Powers....el señor de todos los señores, el que se aburre mas que nadie, y el que sabe todo lo que hay que saber sobre....cosas

Me he creado un blog, porque me lo han dicho, porque me aburro, y porque creo que no me vendra nada mal escribir algo de vez en cuando...y exponerlo aqui para que os divertais un poco...pero solo un poco eh..

Que os estoy vigilando....



Un saludo,

Mister Powers